Se encendieron las alarmas entre la comunidad educativa de la Escuela Presbítero José Bonoris, en Colonia Caroya, tras la grave denuncia de una madre, quien relató cómo un hombre desconocido abordó e intimidó a su hija de 12 años, una estudiante de la institución, mientras esperaba ser retirada.
El incidente ocurrió el lunes por la tarde en la parada de colectivo ubicada sobre la Avenida San Martín, alrededor de las 18:45, horario de salida escolar. La situación de riesgo se agravó, según el testimonio de la madre, debido a la falta de personal en la escuela.
“Mi hija tiene salida del colegio 18:45. Por un tema de que el colegio me dijo que no tienen personal por tema de viajes, a esa misma hora cerraron las puertas de la escuela”, relató Carla.
El abordaje y la intimidación
La madre explicó que se demoró “no más de diez minutos” en llegar debido al tráfico, encontrando a su hija ya sola en la vereda. Al acercarse, la adolescente se apresuró a contarle lo ocurrido.
Según el relato, el hombre se dirigió a la joven con un saludo, preguntando si la habían ido a buscar. Luego, le preguntó su nombre y dónde vivía, intentando obtener información personal. La estudiante se negó a darle su dirección.
“Mi hija le preguntó su nombre y esta persona le dijo que no le podía decir cómo se llamaba. El hombre no habló más y se quedó mirando, intimidándola con la mirada“, detalló la mamá. Apenas la madre llegó al lugar, el sospechoso dobló por una esquina adyacente, en dirección a la parada de colectivos, dejando dudas sobre si actuaba solo o con un cómplice.
Coincidencia con otras denuncias
La preocupación escaló cuando la madre compartió la situación en un grupo de padres. Rápidamente, recibió información sobre otros incidentes similares que coinciden con las características físicas del hombre.
“Me comentan de que había habido otra denuncia de una persona con las mismas características que dio mi hija, la misma vestimenta, el mismo tipo de edad, cerca de 40 años,” afirmó la mujer.
La situación más reciente reportada en el grupo es la de otra estudiante del mismo colegio que fue “acorralada” en la mañana anterior. A diferencia del caso de su hija, en este último se habrían involucrado dos personas.
“La policía me dijo que no pueden asegurar que sea la misma persona, pero coincide todo”, concluyó la madre, haciendo un llamado a la comunidad y a las autoridades a extremar la vigilancia en los horarios de entrada y salida escolar.
