Tras receptar los primeros testomios en el juicio por el crimen de Patricia Montenegro de San Francisco del Chañar donde declararon sus dos hijos; Juanjo y Alma, y un vecino de la cuadra, la Fiscal de Cámara Carolina Elías decidió cambiar la acusación contra el único sindicado por el asesinato, Gastón Márquez.
En consecuencia, la Doctora descartó por completo el Femicidio propiamente dicho y reafirma la hipótesis que surge de la prueba recolectada, por lo que solicitó el cambio de caratula endureciendo la acusación a “Violación de Domicilio Retirada (dos hechos), Robo Agravado por Escalamiento, Homicidio Calificado conexo con otro delito (Homicidio Criminis Causa) en Concurso Ideal con Homicidio Calificado con Alevosía, todo en Concurso Real”.
Para la Fiscal el móvil del crimen fue económico y se desencadenó tras el robo de la caja fuerte con apenas 30 mil pesos y joyas. No hay nada contundente que indique que el presunto criminal tenía intensiones amorosas o sentimentales con la víctima.
En relación a la muerte de Patricia, Elías confirmó un dato terriblemente perturbador: Márquez no creyó haber matado a Patricia con un golpe de puño y decidió esconder el cuerpo, sino que en todo momento supo que la había dejado inconsciente y que estaba viva, y así decidió meterla de cabeza a la cisterna para asesinarla. Incluso colocó la tapa de cemento encima no solo para esconderla sino para eliminar toda probabilidad de supervivencia.
En este contexto, en la audiencia se reprodujo un estremecedor audio de WhatsApp que el acusado le envió a su pareja esa noche en el lapso que ocurrió el asesinato. En el mismo se puede escuchar detrás de la voz de Márquez el quejido de dolor de una mujer; es solo el sonido, un breve pero claro suspiro o lamento. Al respecto, el hijo de Patricia aseguró “esa es la voz de mí mamá”.
Por otra último, la Fiscal dejó en claro que, a pesar de la eliminación de la figura de Femicidio, la condena que podría recibir Márquez, de ser considerado culpable, sigue siendo Prisión Perpetua.
