Este domingo por la tarde, y tras la detención del último acusado por el millonario golpe al Almacor de Río Seco, personal policial se hizo presente en la vivienda de un familiar del mismo.
Se trata de la casa de un tío, donde el presunto delincuente había escondido -sin que se diera cuenta- parte del botín.
En el lugar se secuestraron alrededor de dos millones de pesos, los cuales estaban divididos en 11 fajos junto a los envoltorios de color blanco y negro que utiliza dicho comercio.
La Departamental Río Seco en conjunto con la Fiscalía de Instrucción de Deán Funes continúan trabajando en la investigación del caso con el fin de individualizar a todos los integrantes de la banda y recuperar los 10 millones de pesos denunciados.

