En la jornada de este lunes, en Cambé, en el estado de Paraná, Brasil, una estudiante de 16 años perdió la vida y otro compañero de la misma edad resultó gravemente herido en un ataque a tiros perpetrado por un ex alumno de 21 años en una escuela pública.
El trágico suceso tuvo lugar en la escuela Professora Helena Kolody, cuando cerca de las 9 de la mañana, el ex alumno se dirigió a la dirección del establecimiento para solicitar documentación. En un momento dado, el joven sacó un arma y comenzó a disparar indiscriminadamente contra los estudiantes.
Como resultado del ataque, Karoline Verri Alves, de 16 años, falleció en el acto, mientras que su compañero Luan Augusto, también de 16 años, recibió un disparo en la cabeza y fue trasladado en estado crítico al Hospital Universitario de Londrina, donde permanece internado.
La Policía intervino rápidamente en la escena y detuvo al tirador, incautando un hacha, cargadores de revólver y el arma utilizada en el ataque. Además, se encontró en su posesión un cuaderno con anotaciones sobre ataques a diferentes escuelas.
Según informaron fuentes de la Secretaría de Seguridad Pública de Paraná, la familia del agresor reveló que este padece esquizofrenia y está recibiendo tratamiento psiquiátrico. Por otro lado, se ha trascendido que la joven asesinada y el joven herido mantenían una relación amorosa.
El presidente de Brasil, Luiz Inácio “Lula” da Silva, expresó su profunda tristeza e indignación ante lo ocurrido, destacando que otra vida joven ha sido “arrebatada por el odio y la violencia”. En su cuenta oficial de Twitter, el mandatario llamó a construir juntos un camino hacia la paz en las escuelas y envió sus condolencias a la familia y comunidad escolar afectadas.
En respuesta a la tragedia, el gobernador de Paraná, Ratinho Junior, declaró tres días de luto y envió a los secretarios de Educación y Seguridad Pública a Cambé, una ciudad de 108.000 habitantes situada a aproximadamente 400 kilómetros de Curitiba, la capital del estado.
El ministro de Justicia, Flavio Dino, manifestó su rechazo a este tipo de violencia que se ha arraigado en Brasil, calificándola como inaceptable. Además, subrayó que una vez más se perpetró violencia en el lugar más sagrado para los niños.
