La justicia de Brasil dictó la prisión preventiva para tres instructores acusados de homicidio con dolo eventual, luego de confirmarse su responsabilidad en la muerte de una joven de 21 años que cayó al vacío desde un puente de 40 metros de altura al realizar un salto sin amarras de seguridad. La medida fue dispuesta por el juez Paulo Henrique Stahlberg Natal contra los imputados Luis Felipe Feliciano Egoroff, Vitor de Freitas Gonçalves y Maicon Fernandes Cintra, quienes se encontraban detenidos desde el pasado sábado tras el trágico episodio ocurrido en la ciudad de Limeira, en el interior del estado de San Pablo. El magistrado fundamentó la prisión preventiva ante los claros indicios de que los acusados intentaron abandonar el lugar del hecho de manera inmediata y el riesgo latente de que pudieran interferir en el avance de la investigación judicial.
El dramático suceso, que fue filmado por testigos que se encontraban en el sector, se produjo durante un salto en la modalidad conocida popularmente como “avioncito”. La víctima, identificada como María Eduarda Rodrigues de Freitas, murió de forma instantánea tras ser lanzada al precipicio sin estar conectada al sistema de cuerdas reglamentario, un elemento indispensable para este tipo de prácticas de turismo aventura. Diversos testigos presenciales señalaron ante las autoridades que, lejos de auxiliar a la víctima, los instructores procedieron a cambiarse rápidamente de ropa y huyeron a pie dirigiéndose hacia una zona de densa vegetación para intentar eludir el accionar policial.
En los fundamentos de su resolución, el juez a cargo de la causa sostuvo de manera categórica que la muerte de la joven ocurrió en circunstancias absolutamente evitables, atribuyendo el desenlace a una negligencia grave dentro de una actividad comercial de alto riesgo, donde se omitió por completo el uso del equipo de seguridad más elemental. Asimismo, el tribunal determinó que existe un severo riesgo de reiteración de conductas peligrosas por parte de los tres procesados, ya que se constató que realizaban este tipo de eventos de manera habitual y clandestina, operando sin ningún tipo de habilitación ni formalización ante las autoridades municipales correspondientes.
