Este sábado, el estadio Maracaná se convirtió en el epicentro de una épica final, en la que los seguidores de Fluminense y Boca brindaron un espectáculo inolvidable.
En una final intensa, el equipo brasileño emergió victorioso con un marcador de 2-1, alzándose por primera vez en la historia con el título de la Copa Libertadores.
El local se puso en ventaja en el primer tiempo gracias al gol marcado por el argentino Germán Cano en el primer tiempo. En el complemento, el peruano Luis Advíncula marcó el empate con un golazo. Tras el 1-1 en los 90 reglamentarios, “Flu” encontró en Kennedy al autor del 2-1 definitivo, que significó la máxima consagración en la historia de este club carioca. Producto del festejo desmedido de Kennedy que se fue hasta las tribunas del estadio, fue expulsado del partido y tuvo que retirarse de la cancha tras haber convertido el gol. En tanto que Boca, también terminó jugando con diez, dándolo todo, pe
Esta hazaña les otorga no solo la Gloria Eterna, sino también un valioso cheque y un boleto directo a la Recopa Sudamericana, donde se enfrentarán a Liga de Quito.
El primer equipo en clasificarse fue el conjunto ecuatoriano, que el fin de semana pasado superó a Fortaleza por penales tras un empate 1-1 en los 120 minutos de juego. Este triunfo les aseguró el título de la Sudamericana por segunda vez en su historia, así como un pase directo a la fase de grupos de la Libertadores 2024 y un puesto en la mencionada definición continental.
LDU, ya laureado en dos ocasiones en esta competencia internacional (en 2009 y 2010), se enfrentará ahora al Fluminense en su búsqueda por una sexta estrella en su escudo. A pesar de ser uno de los clubes más aclamados en Brasil, el Fluminense celebra por primera vez un trofeo Conmebol en su historial.

