El mes de julio comenzó con un aumento del 3.5% en los precios de la nafta y el gasoil en todo el país. Esta suba se debe, en parte, a la actualización del Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL) y al Dióxido de Carbono (IDC) por parte del Gobierno nacional.
Sin embargo, este incremento es solo parcial, ya que una porción del ajuste impositivo fue postergada para agosto con el fin de mitigar el impacto en la inflación. El aumento de impuestos representa aproximadamente un 0.5% del total de la suba, al que se le suman otras variables como el valor internacional del petróleo, el tipo de cambio y el precio de los biocombustibles. Con estos factores, YPF concretó el 3.5% de incremento en sus productos.
Ahora, la atención se centra en el resto de las compañías petroleras para ver si también ajustan sus precios. Shell, Puma y Axion ya habían aplicado un aumento del 5% la semana pasada, el 23 de junio, debido al alza del precio del petróleo a raíz del conflicto entre Irán e Israel. En esa ocasión, YPF optó por no aumentar y esperar la evolución del precio del barril, que luego registró una baja en los días siguientes.
