La compañía petrolera Raízen Argentina, licenciataria de Shell, y Puma, bajo la dirección de Trasfigura, han implementado incrementos en los precios de los combustibles, lo que despierta inquietudes sobre una posible propagación de esta ajuste a otros surtidores en un futuro cercano. Ya se han observado efectos de esta subida en algunas localidades del interior del país.
Información obtenida por este medio revela que el equipo económico liderado por Sergio Massa ha comenzado a establecer comunicaciones con ejecutivos de empresas petroleras y refinerías. El objetivo es analizar el panorama futuro de los precios de la gasolina y el diésel en el marco del plan “Precios Justos”.
La petrolera Raízen ha aplicado su segundo aumento de combustibles durante el mes de agosto, adelantándose a las negociaciones con el Gobierno. Estas negociaciones han sido precedidas por la expiración de un acuerdo que permitía aumentos graduales de alrededor del 4%. Dicho acuerdo llegó a su término el 15 de agosto.
Reportes del interior del país indican que el incremento implementado desde el martes, después de las elecciones PASO y la devaluación del dólar oficial, oscila entre un 5% y un 6%. No obstante, fuentes empresariales confirmaron a este medio que los incrementos dispuestos fueron de un 25% para Puma, entre un 15% y un 20% para Shell, y un 10% para Axion (PAE). Fuentes relacionadas con la petrolera estatal YPF comunicaron que no se prevén aumentos por el momento.
La devaluación del tipo de cambio oficial se ha perfilado como un factor determinante para la anticipación de este aumento por parte de las empresas. Según informantes del sector, las petroleras “ajustaron primero los precios mayoristas en un 25%”, una decisión que impacta especialmente en las estaciones de servicio independientes, las cuales dependen de distribuidores y se ven desfavorecidas en comparación con sus competidoras con marcas.
Se prevé que las empresas centren su atención en los volúmenes de suministro a las estaciones con contratos comerciales, lo que podría traducirse en escasez en el segmento de estaciones independientes.
En ciertas áreas como Córdoba, Mendoza y Rosario, el aumento de precio ronda los $15 por litro. La variante Premium de Raízen ya supera los $350 por litro, equivalente a 1 dólar oficial y 0,50 dólares en el mercado paralelo. Pese a esta escalada, Argentina se mantiene en la lista de países con precios de combustibles más bajos a nivel global, siendo Hong Kong (u$s3,051) e Islandia (u$s2,329) los más costosos, mientras que Irán (u$s0,029) y Venezuela (u$s0,004) cuentan con los más económicos, según Global Petrol Price.
El último aumento en el precio de la gasolina se registró a principios de agosto, aproximadamente de un 4,5%. No obstante, en el sector se argumenta que, a pesar de este último ajuste, en los primeros ocho meses del año, los precios de los combustibles siguen rezagados en torno a un 20% respecto a la inflación oficial. En lo que va de enero a agosto, con dos cuatrimestres bajo el marco de Precios Justos, tanto las naftas como el gasoil han aumentado en promedio un 40,7%.
Fuentes oficiales han confirmado a este medio que la Secretaría de Energía planea convocar a una reunión en las próximas horas con directivos de YPF, PAE, Raízen y Transfigura para discutir las pautas de aumento para el siguiente cuatrimestre, marcando el cierre de la gestión gubernamental. Se espera que esta reunión sea presidida por Guillermo Michel, titular de Aduana y nuevo líder de la unidad negociadora de acuerdos de precios establecida por Massa.
