En marzo de este año, la comunidad judicial se estremeció con la revelación de un escandaloso caso en los Tribunales de Jesús María y Río Segundo. Ginés Martín Jodar, un asesor letrado itinerante, fue señalado como el presunto responsable de instalar cámaras de video en los baños de mujeres. Sin embargo, lo que inicialmente se consideraba un caso de invasión de privacidad tomó un giro más oscuro cuando, en el análisis de sus dispositivos electrónicos, los peritos descubrieron material de abuso sexual infantil.
La investigación, ahora enfocada en la “tenencia de material de abuso sexual infantil” o “masi”, como se le conoce internacionalmente, llevó al fiscal Franco Pilnik Erramouspe a ordenar la inmediata detención de Jodar tras recibir resultados perturbadores del análisis de uno de sus dispositivos electrónicos. El allanamiento se llevó a cabo en el barrio cerrado donde reside el exasesor letrado en la ciudad de Córdoba.
A pesar de la reserva de la información por parte del fiscal, se supo que Jodar fue detenido y se enfrenta al cargo de “tenencia de material de abuso sexual infantil”. Su reclusión continuará hasta su indagatoria, pero la investigación aún está en curso, y los expertos informáticos deben analizar minuciosamente el material incautado para determinar su origen y uso.
El caso originalmente surgió cuando se descubrieron cámaras ocultas en los baños públicos de los tribunales, apuntando a inodoros desde lavatorios. Testigos informaron que vieron a Jodar manipulando algo debajo de los lavabos. Las denuncias, impulsadas por el gremio judicial (AGEPJ), llevaron a una investigación interna que logró secuestrar elementos comprometedores en la oficina de Jodar.
Fuente: La Voz
