La determinación fue tomada por el Fiscal Guillermo Monti a raíz del deterioro de salud del ex-cura párroco que no le permite entender el proceso judicial que está atravesando.
Aguirre fue denunciado en el 2019 por una mujer que, al momento de los hechos, era menor de edad.
En ese momento, fue trasladado a una capilla de Córdoba Capital dos años después, por una propia investigación del Vaticano, la Iglesia tomó la determinación de expulsarlo.
Pero en la justicia ordinaria, la causa siguió su curso hasta ahora, que, finalmente fue archivada.
El ex-cura estaba imputado por “abuso sexual gravemente ultrajante agravado continuado y corrupción de menores agravado en concurso ideal”, a ráiz de la denuncia de la mujer, pero también hubo una segunda, de un hombre por el que se lo imputó por “abuso deshonesto agravado y/o abuso sexual sin acceso carnal”.
“Con el transcurso del tiempo, la salud de Aguirre se fue deteriorando de manera significativa y actualmente se encuentra recluido en una institución debido a un avanzado cuadro de problemas cognitivos que le impiden comprender el proceso jurídico al que está siendo sometido, según se señala desde la Justicia”, publicó La Voz.
Y agrega “ante esta situación, el fiscal Monti tomó la decisión de archivar la causa, lo que implica paralizar la investigación, pero dejando el camino allanado para una posible reapertura en caso de que el cuadro clínico del excura cambie.”
Desde la Justicia aclararon que esto no significa una sentencia y tampoco es una absolución, sino que las disposiciones del Código Penal obligan a discontinuar el proceso porque el acusado no tiene “capacidad procesal” para afrontarlo.
