Tal como lo veníamos cotando en Estación FM, la Justicia de Jesús María tenía serias dudas sobre los reiterados presuntos ataques que sufría la mujer que había denunciado a los Policías de San Francisco del Chañar.
Desde mediados de mayo, y luego de un primer supuesto intento de asesinato, la vivienda de la presunta víctima, ubicada en Colonia Caroya, tenía custodia ininterrumpidamente con consignas policiales ubicadas al frente y al fondo del domicilio, pero además se le designó para el interior de la casa una efectivo policial femenina de la Dirección de Custodia y Protección de las Personas.
Tras la investigación minuciosa de cada uno de hechos, el Fiscal Guillermo Monti habría determinado que la mayoría eran verdaderamente increíbles e inviables. Fue más de una docena de intervenciones policiales, entre supuestas agresiones, amenazas, atentados, y demás.
El último contado por Estación FM, indicaba que la mujer denunció que estando en su casa, un sujeto ingresó, la atacó asfixiándola con una almohada y luego de desvanecerse la agredió con un objeto cortante. Cuando “se despertó” tenía las piernas cortajeadas desde la entre pierna hasta los pies. Lo llamativo del hecho es que, en el lugar, se encontraban su pareja y su hijo, quienes no habrían advertido tal situación.
En este caso en particular, se sospechaba seriamente que las lesiones podrían haber sido “autoprovocadas”, algo que lo determinarán las pericias.
Pero a este seceso le prosiguió uno más, que podría haber sido la gota que rebalsó el vaso. Una noche, la misma mujer, desesperada, llamó a la policía informando que alguien accedió por el techo y le arrojó una piedra a través del ventiluz del baño, la cual le pegó en un hombro. De inmediato llegaron al domicilio los uniformados y el propio Fiscal, quienes constataron que increíblemente dicho ventiluz tenía tela mosquitera y estaba intacto.
Fue allí cuando el propio funcionario judicial decidió levantar las custodias mientras continúen las investigaciones correspondientes. En paralelo se sigue trabajando en las pericias psiquiátricas y psicologías sobre la mujer, y se aguardan los resultados que podrían ser determinantes para darle mayor fuerza o desestimar estos llamativos hechos.
Es de destacar el trabajo de los uniformados de la dependencia policial de Colonia Caroya quienes durante casi dos meses permanecieron 24/7 protegiendo a la mujer por orden de la Justicia, sin descuidar la seguridad de las calles de la ciudad.
