La preocupación por el hantavirus vuelve a encender las alarmas en el sur del país. Una mujer de 45 años, que se encontraba internada en la Unidad de Terapia Intensiva del Hospital Zonal Ramón Carrillo de Bariloche, falleció en las últimas horas debido a una rápida complicación de su estado de salud, según confirmaron las autoridades del centro sanitario.
El caso tiene una particularidad que llamó la atención de los especialistas: la víctima era esposa de un hombre que, un mes y medio antes, había atravesado la misma enfermedad en el mismo hospital y logrado recibir el alta. Tras el cuadro de su pareja, la mujer había cumplido de manera estricta el aislamiento preventivo correspondiente a los contactos estrechos sin manifestar ningún tipo de malestar durante ese período.
Sin embargo, tiempo después comenzaron las complicaciones. Aunque inicialmente los médicos evaluaron el cuadro como una probable infección urinaria, la aparición de fiebre, dolores musculares y tos obligó a activar el protocolo específico. Los estudios de laboratorio posteriores terminaron de confirmar el diagnóstico de hantavirus.
Si bien al principio la paciente se encontraba estable en cuidados intermedios, el avance de la enfermedad fue agresivo y requirió su traslado urgente a terapia intensiva con asistencia respiratoria mecánica. A pesar de los esfuerzos del personal médico, el rápido deterioro clínico desencadenó el triste final. Desde el nosocomio enviaron sus condolencias a la familia, mientras que el área de Epidemiología ya trabaja en el seguimiento de los nuevos contactos estrechos para controlar el foco de contagio.
