El Gobierno nacional formalizó la designación del economista Adrián Ravier como nuevo Vocero Presidencial, quien asumirá de forma inmediata sus funciones en la Casa Rosada junto al mandatario Javier Milei. El anuncio oficial fue realizado por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, a través de sus redes sociales, luego de mantener una reunión clave con el Jefe de Estado en la Quinta de Olivos.
En su mensaje, Adorni le deseó éxitos a su sucesor en el cargo y destacó el gran desafío que tiene por delante al convertirse en la voz oficial de la gestión. A los saludos de bienvenida también se sumó el asesor presidencial Santiago Caputo, quien celebró el nombramiento públicamente. Con la llegada de Ravier, el Poder Ejecutivo busca renovar el área de comunicación oficial en un escenario complejo, marcado por el avance de la investigación judicial por presunto enriquecimiento ilícito que involucra al actual jefe de ministros.
Ravier, de 48 años, posee un perfil marcadamente técnico y académico. Es licenciado en Economía por la Universidad de Buenos Aires y cuenta con una vasta trayectoria docente en instituciones de prestigio como la UBA, ESEADE, UCES, la Universidad del Salvador y la Universidad Católica Argentina, dictando actualmente materias específicas en la UCEMA y en la Universidad Nacional de La Pampa. En el plano legislativo, el economista fue electo diputado nacional el año pasado, tras encabezar una alianza entre La Libertad Avanza y el PRO en territorio pampeano, provincia donde además ejerce la presidencia del partido oficialista.
El nuevo vocero mantiene un vínculo estrecho y de larga data con el presidente Milei, con quien ha compartido espacios de debate y actividades editoriales, como la presentación de obras literarias sobre macroeconomía. Su incorporación marca el inicio de una nueva etapa en la estrategia de comunicación gubernamental, apostando a una figura de extrema confianza presidencial y sólida formación teórica para ocupar uno de los puestos con mayor exposición pública de la administración central.
