El mundo del cine se viste de luto. El icónico actor y director Robert Redford ha fallecido a la edad de 89 años. La noticia fue confirmada en un comunicado por Cindi Berger, su publicista. Redford murió tranquilamente mientras dormía en su casa de las montañas a las afueras de Provo, Utah.
Redford, cuyo carisma y talento lo convirtieron en un símbolo del cine, dejó una huella imborrable en la industria. Además de su exitosa carrera como actor, fue un pionero en el movimiento de cine independiente y el fundador del reconocido Festival de Cine de Sundance.
Una vida dedicada al arte
Nacido en Santa Mónica, California, en 1936, Redford superó una infancia marcada por la polio y la pérdida familiar. Después de un paso por la universidad gracias a una beca deportiva, viajó a Europa, donde se ganó la vida pintando en ciudades como París, Roma y Málaga. Sin embargo, su verdadera pasión lo trajo de regreso a Estados Unidos para perseguir la actuación.
Sus primeros pasos en la televisión lo llevaron a la gran pantalla, donde rápidamente se consolidó como una estrella. Recordado por su inolvidable pareja en pantalla con Jane Fonda en Descalzos en el parque y con Paul Newman en clásicos como Dos hombres y un destino y El golpe, Redford se convirtió en uno de los actores más solicitados de su tiempo. Su estilo y carisma a menudo se comparaban con los de Newman, pero su amistad era tan fuerte que nunca existió rivalidad entre ellos.
Su filmografía incluye grandes éxitos como Todos los hombres del presidente, El gran Gatsby y El jinete eléctrico.
Más allá de la actuación
Más allá de su estatus de sex-symbol, Redford mantuvo su vida privada en un bajo perfil. Estuvo casado durante 30 años con Lola van Wagenen, la madre de sus cuatro hijos. Sin embargo, su vida también estuvo marcada por la tragedia, ya que perdió a dos de sus hijos: Scott, a los pocos meses de nacer, y James, el año pasado, quien había seguido sus pasos como documentalista.
El talento de Redford se extendía a la dirección, una faceta que le valió el Óscar. Además, su compromiso social y medioambiental lo llevó a recibir el título de Caballero de las Artes y las Letras del Ministerio de Cultura de Francia.
En 1980, fundó el Festival de Cine de Sundance en Utah, un espacio crucial para promover y lanzar a nuevos talentos del cine independiente, un legado que continuará inspirando a futuras generaciones de cineastas.
