Tras la repercusión nacional que tuvo el video grabado en un aula de Jesús María, donde un alumno en proceso de integración sufrió hostigamiento por parte de sus compañeras, se conocieron avances tanto en el plano institucional como familiar. Mientras la comunidad educativa aplicó las sanciones correspondientes a las estudiantes involucradas y las familias tomaron medidas al respecto, una de las jóvenes rompió el silencio para asumir su responsabilidad de manera pública.
A través de un descargo firmado como Danna T., la adolescente de 15 años reconoció haber cometido un grave error al dejarse llevar por la situación y remarcó que ya se disculpó personalmente con su excompañero y las autoridades del establecimiento. En sus palabras, la estudiante afirmó no buscar excusas y sostuvo que el hecho no representa los valores con los que fue educada, tiempo antes de pedir que detengan las amenazas e insultos dirigidos a su entorno familiar a raíz del ensañamiento en redes sociales.
A continuación, el mensaje completo compartido por la estudiante:
“Sé que durante estos días se han dicho muchísimas cosas sobre mí y sobre mi familia, y que muchas personas se quedaron con una imagen de mí a partir de un solo momento. Hoy quiero hablar por mí misma y reconocer que me equivoqué. Tengo 15 años y ese día tomé una muy mala decisión. Me dejé llevar por una situación y terminé haciendo algo que estuvo mal.
No quiero justificarme ni buscar excusas, porque sé que cada uno debe hacerse responsable de sus propias acciones. Desde chica, mi familia siempre me enseñó a respetar a los demás, a hacer el bien y a no faltarle el respeto a nadie. Por eso me duele muchísimo haber actuado de una manera que no representa los valores con los que crecí ni la persona que quiero ser.
Después de lo sucedido, hablé inmediatamente con los directivos y con mi excompañero, y le pedí perdón. También acepté las consecuencias que me correspondieron. Sé que pedir disculpas no cambia lo que pasó, pero desde ese momento entendí la gravedad de mi error y me arrepiento sinceramente. Hoy quiero pedir nuevamente perdón a mi excompañero y a toda su familia por lo sucedido y por el dolor que pude haberles causado. No espero que olviden lo ocurrido ni que todos estén de mi lado. Solo quiero que sepan que estoy verdaderamente arrepentida.
También quiero pedirles algo: que no se siga atacando ni amenazando a mi familia. Sé que hice algo que estuvo mal y acepto que me lo señalen, pero los insultos, las amenazas y el odio hacia personas que no tuvieron nada que ver con lo sucedido tampoco están bien.
No pretendo que unas palabras cambien la imagen que hoy tienen de mí. Quiero demostrar quién soy a partir de ahora, con mis acciones, aprendiendo de este error y siendo una mejor persona. Me equivoqué. Lo reconozco, me arrepiento y me hago responsable.”
— Danna T.
