El devastador terremoto de magnitud 7,4 que sacudió a Colombia el pasado lunes causó al menos 241 muertos, 3.771 heridos y 279 desaparecidos, según el informe actualizado presentado por la Asociación de Ciudades Capitales de Colombia (Asocapitales). La magnitud de la tragedia mantiene en alerta roja a las ciudades de Cali, Pereira, Quibdó, Manizales y Armenia, mientras se registran al menos 257 estructuras colapsadas en distintas regiones.
La ciudad de Cali concentra el mayor impacto humano de la catástrofe, contabilizando 74 fallecidos, 1.008 heridos, 230 personas con paradero desconocido y 56 edificaciones derrumbadas, aunque las brigadas lograron rescatar a 89 personas con vida. En tanto, Pereira sufrió la mayor cifra de víctimas fatales con 83 muertos, además de 279 heridos, 45 desaparecidos y 75 edificios destruidos, afectando seriamente su infraestructura vial, la Terminal de Transporte y el Aeropuerto Internacional Matecaña, que opera de forma restringida.
El balance de daños se extiende a Quibdó, donde se registraron nueve muertes, 119 heridos y 48 colapsos estructurales, y a Manizales, con seis víctimas fatales, 182 lesionados, 4.000 damnificados y severos destrozos en viviendas y establecimientos educativos. Por su parte, la ciudad de Armenia, si bien no reportó fallecidos, permanece bajo alerta máxima tras registrar 174 heridos, 69 colapsos y cerca de 1.400 inmuebles averiados.
Frente a la gravedad de la contingencia, Asocapitales hizo un llamado urgente para el despliegue de equipos especializados en búsqueda y rescate urbano (USAR y BREC), envío de maquinaria pesada, instrumental de comunicaciones y personal técnico especializado en evaluación de estructuras y remoción de escombros. En paralelo, el Instituto de Medicina Legal avanza con los protocolos de identificación de los fallecidos para agilizar la entrega de las víctimas a sus familiares.
