El gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, mantuvo una reunión en el Centro Cívico con los familiares de Agostina Vega, la adolescente de 14 años asesinada hace más de una semana. Del encuentro, que se extendió por casi dos horas durante la tarde-noche del domingo, participaron también el ministro de Seguridad, Juan Pablo Quinteros, el ministro de Justicia, Julián López, y el abogado querellante Carlos Nayi. En una primera instancia, las autoridades recibieron a los abuelos maternos de la víctima y, posteriormente, el mandatario provincial dialogó con el padre de la joven, Gabriel Vega, y su abogada, Fernanda Alaniz, en un esfuerzo por restablecer vínculos y garantizar el avance de la causa que actualmente tiene como único detenido e imputado a Claudio Barrelier.
Durante la reunión, el gobernador fue tajante al asegurar que el Estado provincial empleará todos los recursos humanos y tecnológicos necesarios, sin ningún tipo de límite, para profundizar la investigación. Este compromiso resulta clave para la querella, ya que el abogado Carlos Nayi enfatizó que existe la firme sospecha de que hay más personas involucradas en el crimen y que el objetivo es que todos los responsables sean alcanzados por la Justicia. Al salir de la reunión, el letrado calificó el gesto institucional como altamente productivo en medio del dolor, destacando que sirvió para devolverle la confianza a una familia que exige respuestas contundentes.
Por su parte, según informó el diario La Voz, el abuelo de la adolescente, Miguel Herrera, manifestó retirarse un poco más tranquilo y conforme tras las promesas del mandatario. El familiar relató que el ministro Quinteros les detalló las tareas realizadas hasta la fecha y les pidió disculpas por no haber estado presente físicamente durante los primeros días de la búsqueda, aclarando que de igual manera siempre estuvo detrás del caso. Finalmente, Herrera remarcó que el único pedido explícito realizado a Llaryora fue que las autoridades no detengan la marcha de la investigación hasta descubrir a la última persona que haya participado en el hecho, cerrando una jornada que la querella definió como el inicio de una nueva etapa en la búsqueda de la verdad.
