El caso de la mujer que denunció a los Policías de San Francisco del Chañar, supuestamente por obligarla a mostrar imágenes intimas de su celular, tiene novedades que desconciertan a la Justicia.
Para contextualizar, recordemos que, tras la denuncia, la mujer se mudó a Colonia Caroya por miedo a represalias, y allí supuestamente recibió una nota donde la amenazaban de muerte. Horas después, denunció que sufrió un brutal ataque en manos de un hombre que entró a su casa e intentó ahorcarla con un cable, al tiempo que le decía que levante la denuncia. Esto fue advertido por su hijo y el atacante se dio a la fuga.
Desde ese momento y hasta hoy, ininterrumpidamente la vivienda de la supuesta víctima es altamente custodiada por consignas policiales ubicadas al frente y al fondo del domicilio, pero además se le designó para el interior de la casa una efectivo policial femenina de la Dirección de Custodia y Protección de las Personas, dependiente directamente de la Policía de Córdoba. Es importante aclarar en relación a este beneficio en particular, que la damnificada puede desafectar la custodia cuando lo desee.
Llamativos nuevos ataques
Pese a todo ello, de acuerdo a la información a la que accedió Estación FM, el fin de semana pasado, la mujer denunció que increíblemente fue víctima de un nuevo brutal ataque. La misma habría contado que estando en su casa (y sin la presencia de la policía adentro por su disposición) un sujeto ingresó, la atacó asfixiándola con una almohada y luego de desvanecerse la agredió con un objeto cortante. Cuando “se despertó” tenía las piernas completamente cortajeadas desde la entre pierna hasta los pies.
Lo llamativo del hecho es que, en el lugar, se encontraban su pareja y su hijo, quienes no habrían advertido tan situación.
Pero esto no sería lo único que ocurrió en este tiempo. Todo indica que la mujer ya ha tenido al menos una docena intervenciones, muchas de ellas ciertamente inexplicables, ya sea de nuevas notas de amenazas que llegan cuando nadie las ve, por ejemplo, cuando la mujer policía estaba en el baño, o ataques de los cuales no han quedado registros fílmicos pese a tener cámaras de seguridad, ni han sido observados por las propias custodias.
Es importante aclarar que la mujer no está privada de su libertad, sino, contrariamente, está siendo protegida por la policía y la Justicia, por ende, puede hacer su vida normal libre, pero siempre acompañada por un uniformado.
En este contexto, en Estación FM recibimos otro dato inquietante y que está siendo investigado. Hace pocos días, la mujer habría sido vista en plena madrugada en San Francisco del Chañar, pero lo curioso es que lo hacía sola, sin ningún tipo de protección o custodia, lo que hace sospechar que haya encontrado la forma de burlar el operativo de seguridad para viajar, poniendo en riesgo su propia integridad y también el trabajo de los funcionarios que día y noche la están protegiendo. Este dato no ha sido confirmado oficialmente, pero habría pruebas contundentes al respecto.
Las pericias
En otro contexto, tenemos entendido que la Fiscalía de Jesús María ya le ha practicado pericias psiquiátricas e interdisciplinarias, y se aguardan los resultados. Por otra parte, la Fiscalía de Deán Funes también ha solicitado una pericia psicológica, la cual no se ha realizado hasta el momento por falta de turnos.
Los resultados de las mismas podrían ser determinantes para darle mayor fuerza o desestimar estos llamativos hechos de los cuales dice estar siendo víctima constantemente.
Complejo antecedente
Por último, recordemos que la denunciante ya supo ser victima de otro hecho exactamente igual, el 17 de abril de 2024. En ese entonces, tal como lo contamos en estación FM, la misma persona denunció que casualmente cuando se encontraba tendiendo ropa en el patio de su casa, un hombre la atacó, intentó estrangularla y aparentemente también abusarla sexualmente. Fue allí cuando el hijo de 11 años de edad observa lo que estaba sucediendo y suelta un perro, acción que obligó que el atacante huyera por un campo colindante a la propiedad.
Tiempo después, y tras varios meses en la cárcel, el agresor a través de un juicio abreviado reconoció el hecho (posiblemente para recuperar la libertad) y fue condenado por los delitos de “Tentativa de Abuso Sexual y Violación de Domicilio”.
