Al menos cincuenta personas murieron y cerca de ciento ochenta resultaron heridas tras un grave choque ferroviario ocurrido en la provincia de Toledo, siniestro que obligó a suspender por completo el servicio de alta velocidad en el corredor que une Madrid con Andalucía. El impacto se produjo en el tramo comprendido entre las localidades de Mora, Orgaz y Urda, donde una formación de la operadora Renfe colisionó por alcance contra la parte trasera de un convoy perteneciente a la compañía Iryo, el cual permanecía detenido sobre las vías por motivos que aún son materia de peritaje oficial.
A raíz de la fuerza del impacto, dos vagones descarrilaron y cayeron por un terraplén adyacente a la traza, provocando la activación inmediata de los protocolos territoriales de emergencia. Equipos de bomberos de Alcázar de San Juan y Orgaz, ambulancias de soporte vital avanzado, tres helicópteros sanitarios y personal de Protección Civil trabajan en la zona para asistir a los heridos y completar las tareas de evacuación, al tiempo que dependencias municipales de Urda fueron acondicionadas para la recepción y contención de las víctimas.
El gestor de la infraestructura ferroviaria y las empresas prestadoras mantienen interrumpida la circulación mientras se evalúan los daños en las vías y en el material rodante, en una jornada donde las autoridades gubernamentales confirmaron el despliegue de todos los recursos logísticos y de rescate para responder a la emergencia.
