Un violento aluvión originado por intensas lluvias en la precordillera de los Andes dejó al menos seis personas fallecidas y graves destrozos en la capital chilena, lo que llevó al presidente José Antonio Kast a declarar la comuna de Las Condes como zona de catástrofe para movilizar recursos de emergencia.
El fenómeno afectó unas 200 hectáreas residenciales del sector oriente de la Región Metropolitana, donde una potente correntada de lodo y piedras sepultó calles, inundó viviendas y arrastró decenas de vehículos a lo largo de kilómetros. El delegado presidencial regional, Germán Codina, confirmó el balance preliminar de víctimas fatales mientras los cuerpos de rescate continuaban con las labores de búsqueda ante la posibilidad de más personas atrapadas o damnificadas.
Bomberos y fuerzas especiales desplegaron múltiples operativos para auxiliar a vecinos aislados en edificios particulares, campus universitarios y vehículos siniestrados en medio del fango. Especialistas climáticos señalaron que el desastre respondió al impacto concentrado de precipitaciones asociadas a ríos atmosféricos, con registros que alcanzaron los diez milímetros de agua en apenas media hora sobre las laderas cordilleranas.
