El informe preliminar de la autopsia practicada al camionero de 54 años, quien falleció tras haber sido hallado inconsciente en una estación de servicio de Quilino, determinó que la causa del deceso fue una hemorragia cerebral cuyo origen aún no ha podido establecerse de forma concluyente. La pericia forense indicó que el sangrado craneal pudo haberse originado tanto por un traumatismo —derivado del golpe de un tercero o de una caída propia accidental— como por un evento espontáneo producto de un accidente cerebrovascular, embolia o descompensación clínica natural. Frente a este panorama, las muestras biológicas fueron remitidas al área de anatomía patológica, cuyos estudios complementarios demandarán aproximadamente veinte días para determinar con rigor científico la mecánica exacta del fallecimiento.
En paralelo, la fiscalía a cargo del caso dispuso la liberación de la pareja que permanecía bajo arresto tras ser interceptada en Jesús María. Luego de un exhaustivo relevamiento de los registros fílmicos del establecimiento comercial, los investigadores confirmaron que ninguna de las cámaras de seguridad captó contacto físico directo entre los sospechosos y el chofer en el lugar del hecho.
Pese a recuperar la libertad ambulatoria al descartarse por el momento una agresión comprobada, ambos involucrados continuarán imputados por presunto encubrimiento debido a las inconsistencias y entorpecimientos detectados durante sus testimonios iniciales, a la espera del dictamen forense definitivo que definirá el rumbo procesal de la causa.
