La Justicia de Deán Funes formalizó la imputación por amenazas y lesiones contra un hombre identificado como Sebastián, allegado directo de Hermenegildo Acosta, en el marco de una causa derivada del homicidio de Lautaro Córdoba, de 16 años. La medida judicial fue dispuesta tras una denuncia que señala al acusado por intimidar y agredir al hijo de la mujer designada como guardadora legal de los hijos de Acosta, con el propósito de forzar el contacto telefónico con los menores.
El imputado había adquirido notoriedad pública horas después del trágico episodio ocurrido en Copacabana, cuando intervino de manera agresiva ante el móvil en vivo de Estación Fm, advirtiendo “guarda con lo que hablan”. En aquella oportunidad, el hombre ensayó una férrea defensa de Acosta ante los medios, describiéndolo como una buena persona y afirmando desconocer qué lo había llevado a quitarle la vida al adolescente.
A partir de los nuevos incidentes denunciados contra el entorno de guarda de los niños, las autoridades judiciales intervinientes resolvieron avanzar con la imputación formal por presuntas amenazas y lesiones corporales, disponiendo las medidas correspondientes para resguardar la integridad de las víctimas y frenar cualquier tipo de hostigamiento vinculado a la causa principal.
