Obama recibe al Papa en la Casa Blanca
El papa tiene previsto ofrecer el miércoles por la mañana sus primeras palabras a Estados Unidos en el jardín de la Casa Blanca y hablar más tarde con los obispos del país. Ese discurso es muy esperado, dada la cierta desconexión entre el énfasis de Francisco en la justicia social y una Iglesia misericordiosa y la guerra cultural librada por los obispos estadounidenses en los últimos años por cuestiones como el aborto y los derechos de los homosexuales.
La visita del pontífice ha atrapado la atención de Washington desde el momento en que el sonriente Francisco salió de su avión vestido de blanco, perdió el solideo en la brisa y subió a un modesto Fiat color carbón, en una capital que puede mostrarse hastiada por las idas y venidas de líderes mundiales.
Washington es la primera parada en la visita del papa a Estados Unidos, que abarcará seis días y tres ciudades.
El primer papa nacido en las Américas también tendrá otra tarea el miércoles, cuando canonice al fraile español que llevó la fe católica a California.
Francisco tenía previsto celebrar la misa de canonización por Junípero Serra en español. Varios miles de las 25.000 entradas al acto se reservaron para personas hispanohablantes, muchas de California. La basílica del National Shrine of the Immaculate Conception erigió un santuario temporal en el pórtico este para la misa.
El jueves, Francisco ofrecerá el primer discurso de un papa al Congreso de Estados Unidos y hablará ante una cámara con mayoría de republicanos sumidos en una agria disputa con Obama por cuestiones como derechos de los homosexuales, inmigración, aborto y cambio climático. Esos mismos temas están sobre la mesa en los primeros meses de campaña presidencial.
Pese a todo el interés en los discursos de Francisco, sus encuentros sin guión en los que se verá con migrantes, presos y personas sin hogar podrían resultar memorables.
Se esperaba que el papa se reuniera con migrantes pobres y otros beneficiarios de organizaciones caritativas católicas en Washington, y con presos en Pennsylvania. También se le conoce por desviarse de la agenda para celebrar reuniones no previstas.