Juan, un remisero de 36 años de edad, que generó controversia tras ser detenido por la Policía de Córdoba por llevar a su hija de 9 años recién operada en el baúl de su vehículo durante un viaje de 200 kilómetros, dio su versión de los hechos El padre explicó que ante la falta de alternativas y la necesidad imperante, se vio obligado a tomar esta decisión arriesgada.
En una entrevista, Juan expresó su arrepentimiento y responsabilidad por el hecho, indicando que la niña había sido sometida a una operación de peritonitis y necesitaba cuidados luego de una complicación postoperatoria. Afirmó que los pasajeros estaban al tanto de la situación y que su motivación principal era llevar a su hija de vuelta a casa.
A pesar de las críticas y la indignación social, Juan defendió su acción apelando a la necesidad económica y su preocupación por el bienestar de su hija,“si tengo que hacerlo por mi hija, lo volvería a hacer”. La Policía determinó que no había cometido un delito, permitiéndole retornar a su hogar con su hija, mientras se revisaba el caso desde el juzgado de la niñez de Córdoba.
Aunque se cuestionó su actuar, el remisero reiteró su disposición a asumir los riesgos nuevamente si fuera necesario para cuidar a su hija. Este suceso plantea un dilema ético sobre hasta dónde puede llegar la responsabilidad parental en situaciones extremas.
