Apareció el rostro de Cristo en una ecografía: mirá la foto

Apareció el rostro de Cristo en una ecografía: mirá la foto

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Fanny pasó por el dolor de perder varios embarazos, pero lejos de acobardarse siguió adelante y hoy tiene a Alfonsina. Las complicaciones siempre fueron las mismas: problemas en la coagulación de la sangre a causa de la trombofilia, lo que hacía que no llegara a término. Pero esta vez hubo algo distinto: en las primeras ecografías vio a su pequeña hija y una imagen que se asemeja al rostro de Cristo.

Fanny, contó su historia de amor desde el mismo momento en que vio esas imágenes.

“A los días volví a la Maternidad Nacional con una hemorragia importante, pensando que otra vez se repetía la misma historia, pero no. Ahí estaba mi guerrera con sus latidos. La alegría, esperanza y la fe comenzaron a crecer en nosotros, pero con cautela íbamos a cada ecografía”, agrega.

La joven todas las mañanas se inyectaba una dosis de heparina para que la sangre no se coagulara. “En cada ecografía surgía algo nuevo, todo amenazaba y nos asustaba.

Primero un hematoma, luego unos miomas, después una sinequia. Pero jamás dejé de perder la fe. Depositaba toda mi confianza en Dios, quien desde antes del embarazo y durante me dio varias señales”, insiste la mujer, quien fue creyente desde el primer momento.

Antes de que la imagen de Cristo apareciera en la ecografía, Fanny asegura que soñó varias veces con el Sagrado Corazón de Jesús y concurría a misa para pedir por su embarazo.

“En la ecografía de los seis meses fue todo raro porque ese día no debían hacerme ultrasonido, pero como había practicantes y mi historial pesaba, decidieron hacerlo. Uno de los practicantes nos dijo: ‘Me gusta esta foto de su piecito así que se las voy a regalar y me la imprimió”, relata Fanny y sigue: “Al llegar a casa nos dimos cuenta que claramente en la parte inferior de la imagen se ve el rostro de Cristo. Sin dudas supe que él no nos había abandonado”, dice la joven.

Después de tantas esperas por un hijo, hoy Fanny tiene a esta beba de unos increíbles ojos claros.

“Aunque parezca descabellado o algunos no crean en estas cosas, que no está mal, respeto sus pensamientos. Yo doy testimonio que Dios sí existe, existió para mí, para nosotros porque después de una gran odisea Alfonsina está con nosotros”, cuenta, y deja un mensaje para que las mamás que tengan  trombofilia se sumen al grupo en Facebook para compartir sus experiencias y ayudarse.

 Fuente: Día a Día

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