El patinaje artístico argentino tiene un nuevo rey y es oriundo del norte cordobés. Con apenas 15 años, el joven quilinense Samir Bazán brilló en la pista de la provincia de San Juan y se colgó la medalla de oro en la prestigiosa Copa González Molina, uno de los torneos más exigentes y convocantes del calendario federal.
Representando con destreza y temple a la Federación Cordobesa de Patín Artístico dentro de la categoría C2, Samir deslumbró a los jueces para subirse a lo más alto del podio nacional. La consagración coronó meses de entrenamientos intensos, disciplina deportiva y un sacrificio incondicional por parte de su entorno familiar, desatando una profunda emoción y festejo colectivo en la comunidad de Quilino, que celebró el histórico logro de su nueva promesa deportiva.

