A una semana de los devastadores terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 que sacudieron la costa caribeña de Venezuela, la cifra oficial de fallecidos se elevó a 2295 personas, mientras que el registro de ciudadanos sin contacto supera los 40 000 de acuerdo con la plataforma Desaparecidos Terremoto Venezuela. Ante la magnitud de la catástrofe, el gobierno venezolano decretó siete días de duelo nacional, priorizando la asistencia y protección de los sobrevivientes instalados en 25 campamentos transitorios distribuidos en las zonas más afectadas, principalmente en el estado La Guaira, el Distrito Capital, Miranda, Carabobo y Yaracuy.
El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, detalló que además de las víctimas fatales se registran 11 267 heridos y 12 841 damnificados directos. Los cuerpos de socorro locales, compuestos por más de 4000 funcionarios, junto a casi 4100 rescatistas internacionales de más de 30 países, han logrado rescatar a 6461 personas de entre las ruinas. Sin embargo, el paso del tiempo desvanece las posibilidades de encontrar más ciudadanos con vida bajo las estructuras colapsadas, lo que llevó a delegaciones como la de Países Bajos a dar por concluida su misión de búsqueda, mientras que contingentes de Ecuador y Estados Unidos suspendieron operaciones en sectores críticos como Macuto tras horas de silencio absoluto bajo los escombros. Como contraparte milagrosa, un equipo jordano logró extraer con vida a un niño de tres años en Caracas en las últimas horas.
La emergencia sanitaria se intensifica debido al colapso de las infraestructuras de salud. La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió sobre la gravedad del sistema sanitario tras reportar que al menos tres centros médicos sufrieron daños estructurales graves y otros seis operan a capacidad parcial. El organismo internacional encendió las alarmas ante el riesgo inminente de propagación de enfermedades como sarampión, malaria, fiebre amarilla y dengue en los refugios debido al hacinamiento y las bajas tasas de vacunación. Para mitigar la crisis alimentaria, el Programa Mundial de Alimentos (PMA) solicitó una recaudación de 50 millones de dólares para asistir a medio millón de personas durante el próximo trimestre.
En el plano logístico y de seguridad, el puerto de La Guaira reabrió sus operaciones tras reparaciones coordinadas con asistencia del ejército de Estados Unidos, permitiendo el ingreso del buque de guerra USS Fort Lauderdale con provisiones y equipos de emergencia, en el marco de un incremento del presupuesto de ayuda estadounidense que ascendió a 300 millones de dólares. Asimismo, el Ministerio de Relaciones Exteriores habilitó un portal web centralizado para canalizar donaciones monetarias internacionales mediante el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF). En tanto, el Ministerio de Interior y Justicia confirmó la detención de cuatro funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC) en La Guaira, quienes fueron sorprendidos y denunciados por la comunidad mientras intentaban sustraer dólares en efectivo de un edificio residencial derrumbado.
